“Las políticas públicas tienen que tener en cuenta las particularidades de la mujer rural”

En el mes de la Mujer, conversamos con Stefanía Silveyra, vicepresidenta de CAF, sobre su historia en el campo, los desafíos que enfrentan las mujeres rurales y las iniciativas que lidera la Federación vinculadas a la temática de género.

A sus 28 años, Stefanía Silveyra es productora lechera en un tambo familiar que está ubicado en la Colonia Tomás Berreta (cerca de Fray Bentos). Con un extenso vínculo con el cooperativismo agrario que viene de sus padres, actualmente es la vicepresidenta de Cooperativas Agrarias Federadas (CAF).

Todos los días, se levanta a la 4.30 para ir al tambo y luego conectarse “en modo oficina” para cumplir con sus otras responsabilidades: ejercer como directiva en el cooperativismo a nivel nacional y preparar la tesis de su carrera, la Licenciatura en Relaciones Laborales. En un parate de su cargada jornada, conversó con CAF:

¿Cuáles son los principales desafíos para la mujer rural?
Los desafíos de la Mujer Rural tienen que ver en general con las mismas cuestiones que atañen a las mujeres que viven en el ámbito urbano, pero con las complejidades particulares de nuestro medio. Hay que tener en cuenta que en Uruguay no hay una sola ruralidad, sino que la realidad y las costumbres varían en diferentes partes del territorio nacional.

Un ejemplo de particularidad propia del medio rural que impacta directamente en la vida de las mujeres, es uno que se manejó en un intercambio con el MGAP. Si una mujer rural falta a un control médico porque un arroyo creció y no le dio paso, tiene que ser posible que consiga una nueva cita a la brevedad y no tres meses después, como pasa hoy si te atendés en una policlínica. Las políticas públicas tienen que tomar en cuenta este tipo de situaciones y dar respuestas a las mismas.

En 2021 se presentó el Plan Nacional de Género en las Políticas Agropecuarias (PNG Agro), el cual constituye el resultado del esfuerzo mancomunado del MGAP, los institutos agropecuarios y la FAO. ¿Cómo evalúas este proceso de construcción del PNG agro, del cual CAF fue parte? ¿Qué rol está cumpliendo CAF en el marco del mismo?

El proceso de construcción fue muy participativo, se hicieron talleres en diferentes localidades en los que se relevaron las inquietudes de las mujeres a mediano y largo plazo.

En CAF, somos parte del equipo que hace seguimiento a la implementación de ese plan nacional, lo cual nos da la oportunidad de proponer oportunidades de mejora que se van encontrando y de actuar como nexo con nuestras cooperativas socias, acercándoles información de primera mano.

CAF lanzó recientemente el proyecto “Diagnóstico y propuesta para el abordaje de género en las Cooperativas Agrarias Federadas”, que será implementado por Facultad de Agronomía (Udelar) y la FAO. ¿Cómo surgió esta iniciativa? ¿Cuáles son sus objetivos?

La iniciativa surgió a raíz del trabajo conjunto de larga data que tienen CAF y la FAO, en el cual el tema género siempre está presente de forma transversal.

Nuestra Federación trabaja en esto desde hace muchos años. A través de este proyecto, el objetivo es que un equipo especializado en el tema releve y diagnostique cuál es la participación de las mujeres dentro de las cooperativas agrarias que integran CAF y de la propia Federación. En base a las oportunidades de mejora que se identifiquen, también se harán propuestas para mejorar la situación.

En el marco del #8M, CAF realizó una actividad en la que distinguió la labor de mujeres que ejercen roles de liderazgo en diferentes áreas. ¿Cómo surgió esta iniciativa y cuál fue su objetivo?

Desde CAF consideramos que el 8M es una fecha que tenemos que acompañar porque estamos comprometidos con su objetivo: trabajar por la igualdad de género para construir un mañana sostenible. Decidimos hacerlo a través de una iniciativa que buscó visibilizar y homenajear a mujeres que cuentan con una destacada trayectoria en ámbitos muy diversos.

Las mujeres que este año reconocimos, fueron: Azucena Arbeleche (Ministra de Economía y Finanzas), Milagros Rodriguez (Ganadora del Concurso “Mujeres Esquiladoras” organizado por la cooperativa El Fogón) y Graciela Fernández (Presidente de Cooperativas de las Américas). Cada una de ellas, desde sus respectivos lugares, han colaborado con la actual realidad del agro uruguayo.

Además, algo muy simbólico y emotivo fue que el 8M, en la sede de CAF, nos acompañaron unas 15 mujeres vinculadas a nuestras cooperativas socias, de muy diferentes edades y perfiles: productoras agropecuarias, Directivas de nuestras socias, técnicas destacadas. Todas ellas tienen una gran incidencia dentro de sus respectivas cooperativas, hacen la diferencia en sus comunidades, nos inspiran, nos dan esperanza y contribuyen desde sus roles al desarrollo sostenible.

¿Recordás algún acontecimiento particular en tu vida que te haya llevado a visualizar las diferencias en el acceso a oportunidades entre varones y mujeres?

En mi casa la organización del trabajo es muy cooperativa, todos trabajamos por igual: mientras algunos se encargan de las vacas, otros están más abocados a las máquinas, alimentar a los terneros o preparar la comida.

Sin embargo, muchas veces nos pasó que el Ingeniero que viene a hacer la planificación de la producción (proyecto de producción competitiva de Conaprole), llegaba sobre el mediodía, justo cuando las mujeres solíamos estar en la cocina. Eso llevaba a que la reunión se hiciera en el living y a que nosotras quedáramos por fuera de la discusión, por más que fuéramos las que estábamos día a día al frente de muchas de las actividades que se estaban planificando. Y está claro que si en la reunión donde se analiza qué hacer con los terneros, no está la que todos los días les da de comer, se pierde información de gran importancia que maneja esa persona, además de tiempo.

Lo hablamos y encontramos dos soluciones posibles: si sabemos que el Ingeniero viene en ese horario dejamos la comida pronta del día anterior, y si no hacemos la reunión entorno a la mesa de la cocina, para que nadie quede afuera del intercambio.

Con 28 años, venís haciendo un camino destacado como productora rural, cooperativista, dirigente gremial. ¿Hay alguna mujer que te haya servido de inspiración y que quieras resaltar y reconocer a título personal?

Cada tanto mi madre Ana Moncalvo y mis tías por parte de madre y padre, tías Lidia y Claudia Moncalvo, me recuerdan que en su juventud las tres tuvieron un destacado accionar gremial dentro de las cooperativas agrarias a la vez que todas dedican tiempo a tareas sociales. Cuando empecé a participar de las actividades de CAF, de repente iba y les comentaba “tengo tal encuentro” y por ahí alguna de ellas me decía “yo estuve en el encuentro de 1985 que se hizo en tal lugar…”. A ellas las enorgullece que yo siga en este camino y a mí me congratula tener estos antecedentes familiares.

Ya en el ámbito de CAF, cuando ingresé a su Consejo Directivo, la voz femenina que había era la de la presidenta Virginia San Martín. Sin duda, ella para mí fue y continúa siendo una gran fuente de inspiración y una referente que me ha ayudado muchísimo a construir mi idea sobre cómo debería ser el accionar de CAF en todos los temas.

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