Mano a mano con nuestro Presidente, Pablo Perdomo

A dos meses de que el Gobierno decretara la Emergencia Sanitaria por la pandemia de COVID-19, conversamos con Pablo Perdomo, presidente de Cooperativas Agrarias Federadas, sobre la situación de nuestras socias, las diversas acciones solidarias que han liderado y los aprendizajes que nos deja este período.

“Una vez más, las cooperativas demostramos que, cuando el viento se pone de frente, sabemos estar unidas y cinchar para el mismo lado. Eso nos llena de orgullo” dijo Perdomo, quien preside nuestra Federación desde agosto de 2019. A continuación, compartimos un extracto de la entrevista:

¿Cómo atraviesan las Cooperativas Agrarias Federadas la pandemia de Covid-19?

Las cooperativas agrarias, como todo el sector y el país, atravesamos una situación compleja. Pese a eso, ante la actual pandemia consideramos que no podíamos parar de trabajar, porque si hay algo que en una crisis sanitaria no pueden faltar, junto con medicinas, son alimentos de calidad.

Las autoridades nacionales comprendieron esta realidad y de hecho el mensaje de la Ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, fue que el motor de la economía nacional no podía parar. Con mucha responsabilidad, el esfuerzo de nuestras socias se centró entonces en adaptar los protocolos de trabajo (por ejemplo, de siembra, cosecha, transporte de granos y atención al público), para asegurar la salud de los trabajadores y socios.

Durante estos meses, se han estado difundiendo distintas acciones solidarias de CAF y sus socias. ¿Qué importancia tiene la solidaridad para las cooperativas?

Desde hace más de 100 años la solidaridad es uno de los valores esenciales del cooperativismo, al que ponemos en acción de forma permanente. En el territorio las cooperativas agrarias son referentes para su comunidad y actúan como usinas de desarrollo local; por ejemplo, generando empleos de calidad y realizando contribuciones directas a distintas instituciones sociales. Por esto no nos llamó la atención que espontáneamente surgiera este afán de solidaridad, a distintos niveles.

¿Podrías mencionarnos algunas de las donaciones y aportes que se ha realizado a nivel de CAF y de sus cooperativas socias?

Hay acciones solidarias de diversos tipos y alcance. Tenemos cooperativas que organizaron colectas solidarias en sus supermercados para llevar a ollas populares y otras que donaron insumos y alimentos a comedores e instituciones comunitarias. Algunos ejemplos de eso son: CALSAL (que durante todo el invierno estará donando arroz al SINAE de Salto), Jumecal (que ha donado frutas y verduras a distintos comedores del barrio de Colón y Melilla), Establecimiento Vicca (que aportó sus jugos de uva para comedores escolares junto con la Intendencia de Canelones y el SINAE), CARIPLAL (que donó insumos de limpieza e higiene a 13 escuelas rurales de San José) y CONAPROLE (está donando leche en polvo a muchos comedores).

También tenemos el caso de seis cooperativas agrícolas socias de CAF (COPAGRAN, Unión Rural de Flores, CADOL, Calmer, Sociedad de Fomento Rural de Colonia Suiza y CRADECO) que realizaron una donación conjunta de 90.000 kilos de trigo al Fondo Solidario Covid-19, los que están siendo solidariamente molidos, envasados y distribuidos por dos molinos cooperativos: Florida y Santa Rosa. Trigo es lo que da la tierra y lo que nosotros producimos: por eso decidimos donar eso y no plata.

Dos días después de que anunciáramos la donación de los 90.000 kilos de trigo, la cooperativa de ahorro y crédito FUCAC decidió comprar la misma cantidad de trigo que habían donado nuestras socias y hacer el mismo proceso para donar al Fondo. Fue así que el cooperativismo agrario aportó alrededor de 180.000 kilos de trigo para contribuir a atender a la población más vulnerable en el marco de la pandemia. Han surgido también otros ejemplos de intercooperación solidaria en estos meses (por ejemplo la cooperativa FUCEREP compró productos a nuestras socias Jumecal y CAVA, también para donar), así como de todo el sector agropecuario.

En las últimas semanas se anunció también que el sector agrario en conjunto estaría realizando un aporte al Fondo Covid 19. ¿Cómo surgió esta iniciativa?

Todos los productores rurales sentimos la necesidad de solidarizarnos con las personas afectadas por la pandemia. Fue así que en el espacio de Campo Unido (en el que participan las gremiales del sector agropecuario a nivel nacional: ACA, ARU, ANPL, CAF, CNFR y FR) empezamos a intercambiar ideas de cómo aportar fuertemente en esta tormenta, hablamos con la autoridades del MGAP y MEF, y surgió lo que se hizo público.

Estimamos que el aporte del sector será de alrededor de 100 millones de dólares. Esos fondos provendrán, en parte, del 1% del impuesto a la venta de semovientes, que los productores aportamos en las ventanillas de las Intendencias y luego se devuelve al sector a través de un beneficio fiscal, que durante 1 año los productores no recibiremos. De esto quedan exentos los productores familiares y los pequeños productores lecheros. Esto ya ha sido aprobado por el Parlamento.

Otra parte de esos fondos provendrán del Instituto de Investigaciones Agropecuarias y del Instituto Nacional de Carnes, en los que por ley las gremiales integramos los órganos de gobierno. En toda esta iniciativa, la posición de CAF fue velar por que los Institutos a los cuales íbamos a recurrir no se vieran afectados económicamente ni tampoco en el cumplimiento de sus objetivos.

¿Qué aprendizaje vislumbramos desde las cooperativas agrarias que nos deja esta situación que ha atravesado el país?

Me interesa ver las oportunidades que el escenario nos plantea, más que los problemas. A los productores rurales esta situación nos ha llevado a estar más en casa, con nuestras familias, en un tiempo de más tranquilidad para el trabajo. A nivel de CAF, ha sido una oportunidad para fortalecer la cooperación con otras modalidades cooperativas fuertemente, lo que creo que se mantendrá en el futuro. También resaltamos que el relacionamiento con el nuevo Gobierno ha sido fluido y muy sincero en todo este proceso.

¿Cómo vivís tú como cooperativista y como líder de CAF este gran esfuerzo solidario que la Federación ha emprendido?

Lo veo como un período de mucho trabajo, pero cuando termina el día siento la satisfacción del deber cumplido. Una vez más, las cooperativas demostramos que no nos vamos cuando el viento se pone de frente. Sabemos estar unidas y cinchar para el mismo lado, lo que nos llena de orgulloso. Al final del día uno pasa raya y se siente con el deber cumplido.

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