Cooperativa El Fogón: 60 años creciendo junto al productor

Nuestra socia El Fogón celebra este 18 de julio sus 60 años de historia. Sobre su historia, el rol de la cooperativa en la comunidad y sus desafíos a futuro, conversamos con Wilson Delgado y Eduardo Fossati, presidente y directivo de la institución, respectivamente.

Referencia de la ciudad de Sarandí del Yí, El Fogón cuenta con alrededor de 150 socios de los departamentos de Durazno, Cerro Largo y Florida. En su mayoría, se trata de productores de lana, cordero y ganado, quienes encuentran en la cooperativa la mejor opción para comercializar su producción, comprar insumos y contar con asesoramiento y apoyo en su actividad diaria.


“Ayudarnos entre todos, ese es el fin mayor”

Wilson Delgado es productor ganadero, presidente de El Fogón desde 2018 y socio desde 1986. Sin embargo, su vínculo con la cooperativa se remonta a sus primeros años de vida: “cuando era niño, todo lo que mis padres producían en la granja familiar, se comercializaba ahí. Desde entonces, El Fogón es un valor muy grande para la familia”.

Actualmente, desde su rol de presidente, visualiza una cooperativa con un fuerte capital social y con muchas actividades por delante. “La Directiva está al pie del cañón; el Comité de Educación, Fomento e Integración Cooperativa (CEFIC) ha avanzado muchísimo y trabaja fuertemente, y el equipo humano es muy comprometido. Con este respaldo, la cooperativa seguirá creciendo con la ayuda de todos”, dijo.

Delgado contó que en el marco de los festejos por su aniversario, El Fogón está organizando diversas actividades que se concretarán a lo largo del año. “El domingo 18 de julio estaremos presente en el acto de Jura de la Constitución que se realizará en la plaza de Sarandí del Yí, y recibiremos algunos reconocimientos a la cooperativa. En agosto, organizaremos una charla sobre el campo de recría El Altillo (que la cooperativa gestiona junto con Liga de Trabajo Del Carmen y Grupo Colonia Gallinal), y en octubre tendremos un concurso de esquila para mujeres”, destacó.

Mirando hacia el futuro, el presidente de El Fogón sostiene que “dar a conocer el trabajo que la cooperativa realiza en beneficio de la comunidad”, es uno de los desafíos más importantes que tienen por delante.

“En este día especial, quiero resaltar el esfuerzo que han realizado muchos integrantes de El Fogón a lo largo de estos 60 años. Acá nada se hace en beneficio propio sino para ayudarnos entre todos y crecer juntos. Ayudar, ayudar, ayudar: ese es el fin de El Fogón, y nos sentimos muy orgullosos de eso”.

Una cooperativa nacida al calor del fuego y el encuentro

Eduardo Fossati es productor lanero, socio de la cooperativa desde 1983 y actualmente integrante de su Directiva. Su historia familiar con El Fogón se remonta a los orígenes de la organización, habiendo siendo su padre parte del proceso fundacional de la misma.

“Hace 60 años, la lana era un rubro muy importante en la zona, pero los productores estaban preocupados porque tenían muchos problemas con la comercialización. Mayormente vendían su producción a operadores que acopiaban y exportaban la materia prima, y les pagaban con atraso. Esa gente preocupada, comenzó a juntarse para buscar soluciones en conjunto. Hacían largos viajes para reunirse en algún establecimiento rural y cuando llegaban, siempre se armaba un fogón y se hacía un asado. De allí surgió el nombre de la cooperativa: El Fogón como lugar de reunión y de encuentro”, narró el Directivo.

Trabajando juntos, los productores socios de El Fogón –en su mayoría, familiares- crecieron a la par que lo hizo la cooperativa. Nuevos desafíos surgirían con el arribo del nuevo siglo y serían afrontados con el mismo calor de los valores que los unió.

“A raíz de una situación muy complicada con el mercado de la lana, en el año 2000 El Fogón afrontó grandes problemas financieros y estuvo a un paso de ser rematada por el Banco República. Entonces Central Lanera Uruguaya planteó una solución que le salvó la vida: puso el dinero para salir de esa situación y un grupo de alrededor de 15 socios nos comprometimos a entregar a la cooperativa una determinada cantidad de lana durante 6 años, para que pudiera seguir funcionando. Fue un momento muy duro, pero juntos salimos adelante”, recordó.

Al igual que Delgado, Fossati resalta la ayuda mutua y el compromiso que caracterizan a la gran familia de El Fogón. “Siempre me preguntan: ¿qué te aporta la cooperativa? y yo pienso que es al revés: uno tiene que pensar qué puede aportar a su comunidad para que todo cambie y mejore. No buscamos el beneficio propio, sino el de todos. Cuando todos estamos bien, estamos mejor”, concluyó.

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