El 15 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Mujer Rural. En CAF aprovechamos la instancia para conversar con dos mujeres vinculadas al cooperativismo agrario: Virginia San Martín, nuestra presidente, y Micaela Waller, integrante de nuestro grupo de jóvenes referentes.
Pese a que su rol muchas veces se encuentra invisibilizado, las mujeres rurales representan el 43 por ciento de la mano de obra agrícola mundial y realizan una contribución inestimable al desarrollo. En Uruguay, según el censo nacional de 2011, 76.855 mujeres habitan en el medio rural.
Desde Cooperativas Agrarias Federadas trabajamos en pos de integrar a las mujeres y de brindar iguales oportunidades de desarrollo a todas las personas. La igualdad y la justicia son derechos humanos fundamentales, a la vez que estamos convencidos de que las empresas cooperativas debemos reconocer y aprovechar los diversos talentos existentes en la sociedad para mejorar la competitividad empresarial.
A continuación, compartimos las entrevistas mantenidas con Virginia San Martín, presidente de CAF, y con Micaela Waller, integrante de nuestro grupo de jóvenes referentes, sobre lo que implica ser mujeres rurales y cooperativistas.
“Lo máximo; un orgullo y una responsabilidad enorme”

Con esas palabras, Virginia San Martín resume lo que representa para ella ser la primera presidente mujer de CAF. “Mi familia ha estado siempre relacionada al cooperativismo. Este rol me permite volcar al sector todo el conocimiento acumulado a lo largo de los años. Es una responsabilidad enorme, porque implica representar los intereses de todas las socias, para lo cual es necesario estar en continua formación y contacto con las cooperativas, lo que me gusta muchísimo”, dijo.
Mirándolo institucionalmente, considera que para CAF “ha sido una decisión aggiornada a nuestros tiempos” el hecho de elegir a una mujer como presidente. “Hemos sido una de las primeras gremiales vinculada al agro a nivel nacional que tiene a una mujer en este cargo. Esto supone un gran desafío: me dan el respaldo para asumir esta responsabilidad, aún cuando me toca representar a la gremial en un mundo que continúa siendo muy masculino”, remarcó.
Virginia proviene de una familia con un fuerte arraigo cooperativista y siente “orgullo” en defender sus intereses. “En 1977 mi familia puso tambo y estuvimos 33 años relacionados a CONAPROLE, en Central Lanera llevamos 47 años como socios y en CALIMA, la cooperativa ganadera de San Carlos, más de 50. Las cooperativas han constituido nuestra red de desarrollo económico y social, son a esta altura, una extensión de la familia biológica”, concluyó.
Amor por el campo

A sus 20 años, Micaela Waller cursa segundo año en la Facultad de Agronomía e integra el grupo de jóvenes de CAF desde hace tres años. “Yo soy de Colonia Valdense. En mi casa hay tambo y también se hace agricultura y ganadería. Ya desde niña mi padre me invitaba a salir con él al campo y yo iba encantada de estar en contacto con la naturaleza, disfrutando de la tranquilidad del entorno”, rememora. El hecho de que sus padres sean socios de CRADECO, la llevó a entablar un vínculo temprano con esta cooperativa.
“Desde chica voy a las Asambleas y participo de algunas actividades que organiza. Es un espacio social muy importante para la comunidad, porque además de ser el lugar donde se adquieren los insumos para trabajar, es el sitio donde te ayudan a resolver los problemas. Allí te encontrás con los otros productores y técnicos que se asesoran y se ayudan unos a otros. Cuando surge una dificultad, por ejemplo, siempre alguien te da una mano”, dijo.
Como parte de su rol como joven vinculada a CAF, Micaela ha participado en encuentros nacionales e internacionales, que la han llevado a viajar a Argentina y a República Dominicana. A futuro se imagina viviendo y trabajando en el sector.
“Me imagino trabajando en el interior, ojalá sea cerca del lugar donde nací. Yo veo al ingeniero de la cooperativa que anda recorriendo y asesorando, y pienso que me gustaría dedicarme a eso, así como seguir el campo de mis padres”, cuenta esperanzada.
