El repentino fallecimiento del ingeniero agrónomo Roberto Benia deja un gran vacío en el cooperativismo agropecuario y el sector en general. Vinculado directamente como directivo a la Cooperativa Agraria Nacional (Copagran) y a las Cooperativas Agrarias Federadas (CAF), fue partícipe de los cambios que la primera de ellas tuvo a partir de la fusión de varias cooperativas del litoral del país y formó parte de Calpa por muchos años.
Su capacidad de trabajo, franqueza en el diálogo y su respetable opinión ante situaciones de la coyuntura del sector lo llevaron a ser panelista en importantes seminarios y congresos, en los que expuso sobre temas relevantes de la ganadería en el sector forestal, la importancia del silvopastoreo y del cooperativismo agrario.
Continuar leyendo…
Fuente: El Telégrafo
