¡Feliz 40º aniversario, queridas Cooperativas Agrarias Federadas!

Compartimos las palabras pronunciadas por nuestro presidente, Pablo Perdomo, en la celebración del 40ª aniversario de CAF. La actividad se realizó en el Palacio Legislativo y contó con la presencia de autoridades nacionales, referentes del sector agropecuario y del cooperativismo a nivel nacional e internacional, así como de la gran familia de las Cooperativas Agrarias Federadas.

«Gracias por abrirnos las puertas del Palacio Legislativo, el corazón de nuestro sistema político, donde se forjan las leyes que rigen nuestra sociedad y se toman decisiones cruciales para el bienestar de todos los ciudadanos. A lo largo de la historia, las cooperativas han defendido y fortalecido la democracia», dijo, al iniciar sus palabras, Pablo Perdomo.

A continuación, recordó con emoción a quienes dieron vida a la organización y la impulsan a ir hacia adelante. «Es un momento de emoción y reflexión, en el que miramos hacia atrás con gratitud por todo lo que hemos logrado juntos, y hacia adelante con determinación para enfrentar los desafíos que el futuro nos depara. Hace 40 años un grupo de visionarios se unieron para formar las Cooperativas Agrarias Federadas, con la visión de defender los intereses del cooperativismo agrario. Recordamos con gratitud a aquellos pioneros. Seguiremos honrando su legado».

«En un mundo en constante cambio, es vital que sigamos siendo una institución relevante y actualizada, capaz de adaptarse a los nuevos desafíos y aprovechar las oportunidades emergentes. Los buenos valores también se siembran, se cuidan: la familia, el hogar…Es un trabajo día a día, en cada acción, que por más pequeña, hace la diferencia», subrayó.

«Hoy en nuestra sociedad los buenos valores a veces no se ven, pero están. Los que son noticia son los negativos, pero nos corresponde a nosotros luchar contra eso. Los buenos valores también se siembran, se cuidan, se fertilizan y para eso nos merecemos hacer un alto en el camino para acomodar las garras y tomarnos tiempo para reflexionar, valorar lo que tenemos y que no podemos perder: que son la Familia, el Hogar, sentarnos a la Mesa, (sin teléfonos), base fundamental de la educación. Todo esto se hace cada día, en cada acción, que por más pequeña que parezca hace la diferencia, una sonrisa, un por favor, con permiso, un gracias. Necesitamos sembrar más EMPATIA y eso es lo que debemos hacer», concluyó.

Invitamos a acceder al discurso completo aquí:

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